La herida del crimen del 19 de marzo de 2010 a las puertas del Tecnológico de Monterrey continúa abierta, son 5 años de la tragedia y también del intento de engaño por parte del Ejército y del Gobierno mexicano.

Francisco Javier Arredondo y Jorge Antonio Mercado no sólo siguen presentes en la memoria de todos los regios, también son un símbolo de todos los padres de jóvenes desaparecidos en este país por la guerra contra el narcotráfico.

Si las autoridades civiles son culpables de que por su falta de profesionalismo, por su infiltración, militares y marinos hayan tenido que tomar las calles de este país para enfrentar al crimen al organizado, también es cierto que el Ejército intentó hacer pasar a los dos estudiantes como delincuentes porque los soldados en esa ocasión cometieron un error, le dispararon a inocentes.

Por ello, un equipo de jóvenes prepara un documental, una investigación sobre la verdad de lo ocurrido aquella madrugada, cuando como lo dije hace cinco años, el Ejército colocó fusiles en las manos de los dos estudiantes para hacerlos pasar por criminales.