Por Hugo Gutiérrez – Martes 10 de mazo de 2015

Eduardo Medina Mora se convierte en “el eslabón perdido del bipartidismo”.

Descongeló millones de dólares para que Raúl Salinas de Gortari los recuperara y nunca armó la averiguación de la PGR, que él dirigía, abierta contra Arturo Montiel por peculado.

Seguramente el nombramiento de ministro de la SCJN es meritorio políticamente para el PRI, cuando Medina Mora trabajó en la PGR para panistas.

Pero además, cuánto sabrá y habrá revelado selectivamente, estratégicamente, a los priistas y a los estadounidenses, como Embajador, para que Medina Mora pudiera trascender entre Fox (PAN), Calderón (PAN) y Peña (PRI).

Qué secretos utiliza Medina Mora en su avance político, que ahora lo llevan a ser ministro de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, luego de que estuvo al frente de las dependencias que mayor flujo de datos de inteligencia manejan en México.

Titular de la PGR, de la Secretaría de Seguridad Pública Federal y del CISEN.

Como si los seis años de Calderón en materia de seguridad fueran para festejarse con el nombramiento de ministro.

No cabe duda que la información significa poder, y más, si se trata de secretos que se guardan recíprocamente entre el PAN y el PRI.