Por Hugo Gutiérrez – Viernes 2o de marzo de 2015

Es incuestionable que el proyecto Monterrey VI involucra el conflicto de intereses con la empres Higa, del compadre del presidente Enrique Peña Nieto, pero también es cierto que en Nuevo León hay gente de la iniciativa privada que conocía a detalle la obra y “se hizo de la vista gorda”.

Documentos oficiales muestran que al menos pasaron 36 meses en los que el director de la Caintra, Guillermo Dillon Montaña, estuvo presente en las sesiones del Consejo de Administración de Servicios de Agua y Drenaje de Monterrey, escuchando y opinando sobre el proyecto.

Y la prueba está en las actas de las sesiones de ese Consejo, donde la Cámara de la Industria y la Transformación de Nuevo León tiene de uno a dos representantes.

¿Por qué el delegado de la Iniciativa Privada nunca cuestionó el proyecto, hasta hace apenas cuatro meses, cuando el organismo presidido por Álvaro Fernández empezó su crítica?

Incluso, Dillon Montaña aparece en el acta de la sesión ordinaria número 480, celebrada en Palacio de Gobierno el 12 de diciembre del 2011, preguntando sobre la participación de capital privado en el financiamiento de la obra.

Es decir, entonces lo que le preocupaba al director de Caintra fue si la Iniciativa Privada podría intervenir en la etapa financiera de la obra, pero no cuestionaba el costo, las repercusiones al medio ambiente ni la necesidad, o no, de esta infraestructura para traer agua a Nuevo León desde la cuenca del Río Pánuco.

Proyecto con un costo de 47 mil millones de pesos (incluyendo intereses) en Asociación Público-Privada, pagaderos a 27 años con un obvio cargo a los recibos de agua potable de los neoloneses.

Pero en todo este tiempo, tres años, para Dillon y la Caintra los informes sobre el avance del proyecto no fueron motivo de cuestionamiento o de oposición.

De hecho, en otra sesión del Consejo de Administración de Agua y Drenaje de Monterrey, Dillon Montaña comenta a los consejeros que es importante que no se cometan errores de comunicación sobre el proyecto, porque hay organizaciones civiles que se oponen a la obra público-privada.

Entonces advertía el riesgo de ataques al proyecto, ahora el organismo del cual es director Dillon  Montaña sí lo critica.

Si la incoherencia es la regla entre la clase política, pareciera que también entre la Iniciativa Privada.

Y todo esto mientras la sociedad en general de Nuevo León carece de información privilegiada, datos que sí conoce el Consejo de Administración de Agua y Drenaje, donde hay representantes de la Caintra.

Ahora la frase de aquel teórico político Joseph de Maistre puede ampliarse: “Los pueblos tienen el gobierno que se merecen (por no levantar la voz)”… Y también los empresarios que se merecen.

Acta_480 sesión ordinaria del CA de SADM