Por Hugo Gutiérrez – Miércoles 04 de mazo de 2015

La aprehensión de Omar Treviño Morales ocurre apenas 12 días después del mensaje que Los Zetas habrían enviado al decapitar un hombre y abandonarlo en el estacionamiento de la Arena Monterrey, justo cuando se presentaba un músico del “Movimiento Alterado” de Sinaloa.

La rivalidad entre El Cártel de Sinaloa y Los Zetas, que el propio p0404rocurador de Nuevo León, Javier Flores, apuntó como el móvil de ese negro mensaje durante la presentación de Alfredo Ríos “El Komander”, es también el origen de la filtración de información sobre el paradero del “Z-42” en San Pedro.

Omar, hermano de Miguel Ángel Treviño Morales “Z-40”, fue detenido la madrugada de este miércoles en un operativo federal en la colonia Fuentes del Valle, zona controlada por delincuencia organizada sinaloense.

La información del escondite de Omar “Z-42” fue entregada a la Policía Federal, que solicitó el apoyo militar, pero que en realidad no requirió porque no hubo fuego durante la aprehensión en una residencia donde habitaban al menos tres menores de edad.

Esta revancha, el señalamiento del escondite del “Z-42” en San Pedro, podría traer aún más secuelas entre las bandas, ambas con presencia en el área metropolitana de Monterrey.

Quizás es por ello que el alcalde del municipio donde se llevó a cabo la aprehensión suspendió varios eventos municipales que tenía programados.

El inicio de estos episodios se dio el viernes 20 de febrero, cuando “El Komander” se presentaba en la Arena Monterrey y seguramente Los Zetas lo tomaron como una afrenta del sinaloense, por ello dejaron al decapitado y a un hombre herido en el estacionamiento del centro de espectáculos.

Y es que “El Komander” ya se ha presentado en el área metropolitana de Monterrey, pero solamente dentro del municipio de San Pedro, controlado por sinaloenses, pero no en territorio de la capital regia.

Este músico pertenece al “Movimiento Alterado”, una corriente musical sinaloense donde las letras de las canciones aluden al narcotráfico y a los enfrentamientos armados, incluso hablan de “cortar cabezas” a “mugrosos”, refiriéndose a grupos rivales.

El hombre herido que dejaron junto al decapitado, porque sus captores lo dieron por muerto, seguramente dio su testimonio sobre el asesinato y la mutilación, así que la Procuraduría de Nuevo León detuvo a tres hombres de Los Zetas.

Los aprehendidos fueron identificados como Juan Francisco Ibarra Montalvo, de 21 años, a quien se le considera el autor material de los hechos, y sus cómplices son Julián Luna Rivera, de 40 años y Martín Alejandro Castillo Garza, de 30.

Apenas 12 días después de la decapitación, ahora la Policía Federal recibe información del paradero del “Z-42” y lo detiene en su casa de San Pedro, una revancha de los sinaloenses.

Por ello es que los focos rojos de las autoridades en Nuevo León deben estar encendidos por estos dos episodios entre grupos de la delincuencia organizada.

Son tres las cabezas visibles de los Zetas para la PGR luego de la aprehensión de Omar Treviño Morales, son  Román Ricardo Palomo Rincones “El Coyote”, Sergio Ricardo Basurto Peña “El Grande” y Maxiley Barahona Nadales “El Contador”.