Por Hugo Gutiérrez – Lunes 23 de febrero de 2015

Movimiento Ciudadano tiene en sus dos principales candidatos en Nuevo León a dos personajes tan disímiles, que podrían complementarse.

El expanista Fernando Elizondo, aspirante a la Gubernatura del estado, apenas esboza sus propuestas para sanear las finanzas estatales.

Y mientras, el priista y candidato a la Alcaldía regia, Aldo Fasci, ya planea sus ataques ácidos contra el abanderado del PRI, como cuando sembró margaritas en los baches de las calles de la ciudad, aludiendo a la alcaldesa de Monterrey Margarita Arellanes.

El acuerdo con la dirigencia nacional de Movimiento Ciudadano, de Dante Delgado, fue muy clara: Que Elizondo trabaje en sus propuestas, a la vez que Fasci prepara sus irónicos ataques políticos contra el priismo al que perteneció y conoce muy bien.

Así fue el acuerdo al que llegaron desde hace dos semanas estos aspirantes, quienes podrían abrirle dos boquetes electorales a sus expartidos políticos: PRI y PAN.

La seria y poco atrevida postura de Elizondo, podría complementarse con la actitud retadora de Fasci.

Pero sobre todo, ambos arrebatarían votos de priistas y panistas frustrados o desilusionados con sus respectivos partidos.

El ala tradicional del panismo definitivamente va con Elizondo.

Pero por otro lado, quizás todavía con mayor daño para su expartido, Fasci le estaría abriendo un enorme hoyo al aspirante del PRI a la Alcaldía, Adrián de la Garza.

Por una razón muy sencilla: Como presidente del Comité Municipal de Monterrey hasta hace apenas un mes, Fasci hizo precampaña y trabajo de calle con los delegados del tricolor en la capital regia.

A la vez que Adrián de la Garza estaba en las reuniones del Consejo de Seguridad, o en el despacho del gobernador Rodrigo Medina tomando acuerdos, Fasci hablaba con los delegados priistas y pedía su apoyo.

De hecho, integró 4 mil delegados tricolores a las listas del PRI, los cuales son controlados por un puñado de operadores.

Y si esa célula de movilización de votos duros del PRI, al menos una parte de ella, apoya a Fasci, entonces el candidato tricolor, De la Garza, resentirá las consecuencias en junio próximo.

Es por ello que esta pareja dispareja de políticos que ya acordó trabajar en conjunto por las candidaturas más importantes en Nuevo León, con el registro de Movimiento Ciudadano, es una interesante fórmula que en Nuevo León no se había dado históricamente.

Un expanistra tradicional y un expriista ruidoso e irónico en campaña.