El gobierno de Enrique Peña Nieto continuará atorado en la desaparición de los 43 normalistas porque la “prueba científica”, como la llama Jesús Murillo Karam, no es contundente.

Los estudios de ADN que realizó la Universidad de Innsbruck, en Austria, apenas constituyen una probabilidad de corresponder a un solo normalista, mientras que de los otros 42 no existe ni una presunción científica que indique fueron calcinados en el basurero de Cocula, Guerrero.

Nuevamente la PGR en este país no tiene evidencias científicas contundentes y arma una averiguación únicamente con declaraciones ministeriales.

Y esto lo sabe bien el titular de la PGR, Jesús Murillo Karam, porque es un principio del Derecho y de toda investigación ministerial, que si se trata de una probabilidad, entonces no es una evidencia científica contundente.

Además de esto, y parafraseando al propio procurador, este país ya está cansado de que meses y años después, las averiguaciones de la PGR se caen por integrarse solamente con dichos y señalamientos de los detenidos.

Ahí están el famoso “Michoacanazo” del sexenio panista pasado y los hallazgos de cadáveres en traspatios, en los tiempos de Carlos Salinas de Gortari, sólo por mencionar dos escándalos.

Literalmente, Murillo Karam dijo la primera semana de diciembre: “Con base a los datos establecidos por la Universidad de Innsbruck, se determino que dicha muestra corresponde a un varón que, leo textual, es al menos un billón de veces más probable que se trate del hijo biológico de Ezequiel Mora Chávez, así como hermano biológico de Omar Mora Venancio y de Hugo Mora Venancio, en comparación con los de cualquier otro individuo no relacionado”, dijo.

“Esta prueba científica confirma que los restos encontrados en una de las escenas coincide con la evidencia de la investigación y con la declaración ministerial de los detenidos, en el sentido de que en dicho lugar y forma se privó al grupo de personas en los términos y señalamientos que se dan en la averiguación”… ¿Es probable o es contundente?… ¿Y los otros 42?

Por esto, el gobierno federal de Enrique Peña Nieto seguirá “atrapado” en el caso Ayotzinapa.