Hoy el exdiputado federal Enrique Barrios anunció su renuncia al PAN para contender por la Alcaldía de Monterrey con el registro del Partido Humanista, pero no es novedad para él, ni para ningún albiazul de Nuevo León, que ese partido es controlado por tres grupos que ya negociaron sus posiciones.

Todos saben en el PAN, que la triada es integrada por el grupo de la División del Norte, de José Serrano, Iván Garza (aspirante a la Alcaldía de Monterrey), y Arturo Salinas. Por el Grupo San Nicolás de Zeferino Salgado. Y por el equipo del senador Raúl Gracia, quien además controla la dirigencia del partido en Nuevo León que comanda José Pérez Bernal.

Anteriormente en esa triada estaba Fernando Larrazabal, con quien trabajó Barrios, pero fue desterrado de las decisiones. No se equivoquen, estos tres grupos controlan el padrón panista y ya tienen palomeados a los ganadores de las elecciones internas que vienen, así como a Arellanes para la candidatura a la Gubernatura.

Barrios fue parte del grupo de Larrazabal y también lo sabía, pero hoy quedó fuera de la repartición.